Hola, soy Ramona Vicario Ruiz. Si alguna vez has mirado la inclinación de un velódromo y has sentido un poco de respeto, no estás solo. En phostry, creemos que el velódromo es el lugar más seguro y emocionante para pedalear. A diferencia de la carretera, aquí no hay coches, ni semáforos, ni baches. Solo estás tú, tu bicicleta y la inercia. Mi objetivo en la Carrer de Julià, 12 es que cualquier persona, sin importar su nivel, pueda disfrutar de la velocidad.

Empezar es más sencillo de lo que parece. Lo primero que enseñamos en nuestro centro de Barcelona es a confiar en la bicicleta. En el velódromo se usan bicicletas de piñón fijo, lo que significa que tus piernas son el motor y también el freno. Al principio parece extraño, pero en pocos minutos sentirás una conexión total con la máquina. Si quieres perder el miedo a las curvas peraltadas y descubrir una nueva pasión, escríbenos a connect@phostry.blog.

Lo que aprenderás en tu primera sesión:
- El equilibrio dinámico: Cómo mantener la calma mientras subes por la pared de la pista.
- La arrancada perfecta: Cómo empezar a rodar con seguridad desde la zona baja.
- El control del ritmo: Aprender a usar tus piernas para acelerar y reducir la velocidad suavemente.
- La mirada al frente: Por qué nunca debes mirar hacia abajo cuando ruedas a gran velocidad.
